dilluns, 7 de març de 2011

LOS 14 PRINCIPIOS DE DEMING EN RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN

Deming ofreció catorce principios fundamentales excepcionales para la gestión y transformación de la eficacia empresarial, con el objetivo de ser competitivo, mantenerse en el negocio y dar empleo. Los puntos se presentaron por primera vez en su libro "Out of the Crisis" ("Salir de la Crisis").
1. Crear constancia en el mejoramiento de productos y servicios, con el objetivo de ser competitivo y mantenerse en el negocio, además proporcionar puestos de trabajo.
En el campo educativo pasa exactamente lo mismo, ya que los profesionales de la educación luchan para que su escuela en concreto sea la mejor (salga en los rankings internacionales). De forma que si la escuela recae en la excelencia, más demanda por parte de las familias tendrá.
2. Adoptar una nueva filosofía de cooperación en la cual todos se benefician, y ponerla en práctica enseñándola a los empleados, clientes y proveedores.
Los maestros deben trabajar en cooperación. De forma que en la Universidades ya se les prepara para poder trabajar en grupos humanos. Si el profesional de la educación trabaja correctamente en grupos, sabrá optimizar su propia faena y la del grupo. Por lo tanto la empresa educativa ganará en tiempo y también en costes.
3. Desistir de la dependencia en la inspección en masa para lograr calidad. En lugar de esto, mejorar el proceso e incluir calidad en el producto desde el comienzo.
En el campo educativo pasa exactamente que en campo empresarial. La escuela, sin ánimos de generalizar, prepara su calidad tan solo cuando espera una inspección educativa. En cambio, tendríamos que apostar por una calidad des del principio del proceso del producto o de la educación.
4. Terminar con la práctica de comprar a los más bajos precios. En lugar de esto, minimizar el costo total en el largo plazo. Buscar tener un solo proveedor para cada ítem, basándose en una relación de largo plazo de lealtad y confianza.
Tenemos que ofrecer un producto de calidad a nuestros clientes o a nuestros alumnos. De forma que compraremos recursos de calidad i minimizaremos el coste total en el largo plazo. Y también buscaremos tener un proveedor para cada ítem establecido.
5. Mejorar constantemente y por siempre los sistemas de producción, servicio y planeamiento de cualquier actividad. Esto va a mejorar la calidad y la productividad, bajando los costos constantemente.
En el campo educativo pasa exactamente lo mismo, ya que si el profesional de la educación mejora su docencia, planificación y gestión, mejorará su calidad como docente y, por lo tanto, también mejorará su productividad. Si todos estos aspectos mejoran también se podrán mejorar los costes.
6. Establecer entrenamiento dentro del trabajo (capacitación).
En el campo educativo el entrenamiento puede darse a través de dinámicas de cohesión grupo, cursos, etc.
7. Establecer líderes, reconociendo sus diferentes habilidades, capacidades y aspiraciones. El objetivo de la supervisión debería ser ayudar a la gente, máquinas y dispositivos a realizar su trabajo.
Los líderes, en el campo educativo, vienen dados por los equipos directivos, los coordinadores, etc. No obstante, tienen poca vigencia y respeto, ya que estan mal considerados y remunerados.
8. Eliminar el miedo y construir confianza, de esta manera todos podrán trabajar más eficientemente.
Establecer horas de dialogo entre iguales. Se podrían aprovechar horas de ciclos para hacer dinámicas de grupos, donde todos podamos expresar nuestros miedos y problemas.
9. Borrar las barreras entre los departamentos. Abolir la competición y construir un sistema de cooperación basado en el mutuo beneficio que abarque toda la organización.
Este ítem se ve más de cerca en las escuelas concertadas y privadas. Ya que el papel empresarial se toca más de cerca. Por lo tanto se tendría que apostar por una empresa educativa con un único objetivo: la educación integral del alumno.
10. Eliminar eslóganes, exhortaciones y metas pidiendo cero defectos o nuevos niveles de productividad. Estas exhortaciones solo crean relaciones de rivalidad, la principal causa de la baja calidad y la baja productividad reside en el sistema y este va más allá del poder de la fuerza de trabajo.
Este ítem tambien tiene mucha relación con el sistema educativo, ya que las escuelas piden unas expectativas para sus alumnos y, en muchas ocasiones, esto crea mucha incertidumbre en nuestros alumnos. Por lo tanto, el profesional de la educación deberá respetar la multiplicidad de ritmos que hay para llegar a los aprendizajes.
11. Eliminar cuotas numéricas y la gestión por objetivos.
Es bueno tener unos objetivos marcados. Ahora bien debemos tener la libertad de romper con los objetivos y alcanzar otros que a lo mejor tienen más importancia o vigencia.
12. Remover barreras para apreciar la mano de obra y los elementos que privan a la gente de la alegría en su trabajo. Esto incluye eliminar las evaluaciones anuales o el sistema de méritos que da rangos a la gente y crean competición y conflictos.
Trabajar para la calidad y no trabajar para la evaluación.
13. Instituir un programa vigoroso de educación y auto mejora.
En el campo educativo lo diríamos de la siguiente manera: repensar nuestra labor educativa. Repensar nuestra propia experiencia educativa. El mero echo de repensar, producirá nuestra mejora como profesionales de la educación.
14. Poner a todos en la compañía a trabajar para llevar a cabo la transformación. La transformación es trabajo de todos.
Como trabajamos en grupos de cooperación, el cambio recae en las manos de todos los profesionales de la educación. Por lo tanto, la transformación depende de todos y todas.